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11 de Agosto de 2014

Informe de Granos ¿Rebotan los gatos al caer al vacío?

Aunque es muy conocido en el mercado granario y financiero, el llamado “rebote del gato muerto” puede resultar toda una incógnita para alguno de nuestros lectores y creo que es interesante y oportuno refrescar a qué se refiere esta expresión.

El “rebote del gato muerto” es una expresión que se utiliza cuando los mercados de commodities y financieros entran en una secuencia progresiva de bajas con correcciones a la suba que terminan siendo sólo de carácter temporal.

Para aclarar la analogía imaginemos que estamos en la azotea de un edificio de 20 pisos y vemos caminar plácidamente a un robusto gato por la cornisa del último piso. Dentro nuestro pensamos sobre el riesgo que ello depara para el animal e incluso realizamos imaginarias hipótesis sobre cuál y cómo sería el final de este gato si cayera al vacío.

Pocos segundos después, como un deja vu, la pata trasera del gato no apoya correctamente y comienza el largo camino por el abismo con destino final el cemento de la lejana calle.

Allá abajo, mientras el gato transita su caída libre, los espectadores también realizan sus hipótesis de cuál y cómo será el destino final del animal. Aunque aún el gato no murió todos presumen que allí terminará su vida.

Segundos después el gato choca contra el asfalto pero para sorpresa de muchos, aunque el gato ya ha muerto ante el primer impacto, el animal rebota hacia el cielo en una tendencia alcista efímera que dura solo unos segundos y que puede llegar a confundir a algunos creyendo que aún sigue vivo.

Algo parecido se está observando en los mercados agrícolas, en especial en los de soja y maíz. Con una buena superficie sembrada en EE.UU. y con un clima que resulta casi ideal para el buen avance de los cultivos de Maíz y bueno para la Soja, todo hace pensar en que este año tendremos abundancia en los rindes y crecen las posibilidades de cosechas récord de esos productos en ese país.

Todo esto trae debilidad a las cotizaciones. Como hemos mencionado en otros informes, durante las últimas semanas los precios cayeron y podrían caer aún más si se confirman en las próximas semanas las previsiones actuales.

Por eso creo importante volver a recordarles que hasta el momento las subas que se registren en Soja y Maíz deben considerar como subas temporales y deben ser aprovechadas como oportunidades de ventas. También les recuerdo hasta el cansancio que no debemos dejar librado al azar nuestras ventas sin realizar coberturas de las mismas. Vender y cubrirse ¿se entiende?

La próxima semana el USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) actualizará las cifras de oferta y demanda mundiales y conoceremos cuales son los números oficiales que se van confirmando. Por el momento sólo tengo para dejarles cuáles son las expectativas que van teniendo los operadores con respecto a las cifras que dará a conocer el Organismo:


Un dato más para la estadística es que en la última década la mayoría de los informes dados a conocer en el mes de Agosto han sido conservadores y en meses posteriores las proyecciones de rindes fueron mejoradas.

Resumiendo, salvo que el USDA aporte información desconocida hasta el momento, los precios mantendrían la tendencia bajista en las próximas semanas.

A nivel local, un poco más optimista

A nivel local la realidad “pinta” otra cosa. En Soja, las fábricas tienen necesidad de conseguir mercadería y ello se ha visto reflejado en que los precios actuales ya se ubican cerca de la capacidad teórica de pago y en las últimas semanas el ajuste de los precios externos no tuvo su correlación en los valores locales, que ya vuelven a ubicarse cerca de los $ 2500.

Esta suba tiene apoyo también en la suba del tipo de cambio se afirmó en las últimas semanas por el conflicto con los fondos buitres y el default de los bonos argentinos.

Esta combinación de necesidad y tipo de cambio trae buenas perspectivas para los valores disponibles, aunque debe prestarse atención cuántos dólares representan las pizarras actuales, ya que esperar no siempre es la mejor decisión.

En cuanto a los cereales, en el mercado disponible la realidad sigue siendo oscura. En trigo no hay participación del sector exportador mientras que los precios disponibles ya se ubican en $ 1650. En maíz, no hay embarques nuevos aprobados y ello lleva también a una caída en el interés de los compradores por conseguir cereal y pone presión sobre las cotizaciones que se observan ya por debajo de $ 1100.

El consejo de esta semana: estar atentos a las cifras que dará a conocer el USDA el martes y a la reacción que tendrá el mercado. Si se vende, hacer coberturas. Si no se vende, hacer coberturas.

8 AGOSTO 2014

Hernán Derva